Tienes algo que decirle a tu jefe, pero te callas.
Quieres proponerle una idea, pero te frena el «¿y si me dice que es una tontería?». Necesitas poner un límite, pero te da miedo parecer conflictivo. Te gustaría pedir un día libre, pero solo pensarlo te genera un nudo en el estómago.
Y al final, vuelves a casa rumiando todo lo que podrías haber dicho.
El problema no es lo que quieres decir. Es que te faltan recursos para decirlo sin sentir que te juegas algo.
Hoy te traigo 5 claves para comunicarte con tu jefe de forma clara, eficaz y empática.
Habla en su idioma, no el tuyo 🗣️
Cuando presentas una idea y sientes que no te escucha, el problema no suele ser la idea.
Es cómo la estás presentando.
A la mayoría de jefes les importan tres cosas: autonomía, resultados y plazos.
Si tú le hablas de lo que te parece justo, es como hablarle en otro idioma.
Traduce tu propuesta a lo que a él le importa.
❌ «Creo que mi idea es buena y deberías considerarla.»
✅ «Si hacemos esto, el equipo entregará el proyecto dos días antes.»
💡 Acción para hoy: Reformula una idea que puedas proponer de forma que responda a esta pregunta: «¿Qué gana mi jefe si dice que sí?»
Dirige la conversación antes de que te dirija a ti 🔍
La mayoría de empleados piden feedback con un «¿Qué te ha parecido?» o «¿Qué tal lo hice?».
Eso es pintarte una diana en la frente.
Cuando haces una pregunta tan abierta, pierdes el control de la respuesta. Y la conversación puede derivar hacia críticas que ni esperabas ni necesitabas.
El antídoto: preguntas concretas.
❌ «¿Qué te he parecido?»
✅ «¿Qué parte de la presentación crees que podría mejorar para la próxima vez?»
Con la primera, abres la puerta a cualquier cosa. Con la segunda, tú decides por dónde entra.
Di que no sin decir que no 🙅♂️
Tu jefe te pide otro informe urgente. Dices que sí porque no quieres parecer poco comprometido.
Resultado: terminas resentido y agotado.
Y la solución no es decirle que no a tu jefe. Deja que esa decisión la tome él.
Haz visible lo que tienes encima y deja que decida qué priorizar.
✅ «Ahora mismo estoy con el informe de ventas y la propuesta del cliente. ¿Cuál de las tres prefieres que priorice?»
Haz que decirte que sí sea fácil 👍
Quieres pedir un día libre, teletrabajo o un aumento.
Pero no te atreves.
Si lo planteas como una petición, le das todo el poder a tu jefe. Si lo planteas como una propuesta con beneficio mutuo, estás facilitando que te diga sí.
Para ello utiliza mi fórmula de la asertividad:
- Describe los hechos
- Explica tu interpretación
- Muestra cómo te hacen sentir
- Revela tu necesidad
- Cierra con una petición concreta
❌ «¿Sería posible trabajar desde casa algún día?»
✅ «Los días que he trabajado desde casa he entregado los informes antes de plazo. Me siento más productivo sin interrupciones y me gustaría mantener esa dinámica. ¿Qué te parece fijar los miércoles como día de teletrabajo?»
No lleves el problema, lleva el plan 🧩
Has cometido un error y solo pensar en comunicárselo te revuelve el estómago.
Pero aquí va un dato que quizás te cambie la perspectiva:
👩⚕️ Un estudio de la Universidad de Minnesota demostró que las personas competentes que reconocen sus errores generan más confianza que las que aparentan ser perfectas.
Si tu trabajo habla bien de ti, admitir un fallo no te debilita. Te humaniza.
❌ «He cometido un error con el presupuesto…»
✅ «He detectado un fallo en el presupuesto. Ya he revisado los datos y tengo una propuesta para corregirlo.»
📌 Recuerda:
Comunicarte bien con tu jefe empieza por dejar de callarte lo importante por miedo a cómo va a sonar.
Elige una de estas 5 claves y pruébala esta semana. Solo una.
Verás que la conversación que tanto temes nunca es tan terrible como la que llevas semanas teniendo dentro de tu cabeza.
Hasta la semana que viene,
Pau





















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