Alguien te dice: «Qué bien lo has hecho» o «Lo has gestionado, muy bien.»
Y en lugar de aceptarlo, tu boca responde sola:
«No es para tanto.» «Qué va, si no es nada.» «Cualquiera lo habría hecho.»
Te quitas el mérito antes de que termine la frase.
Y lo peor no es lo que dices. Es que te lo crees.
Cada vez que rechazas un cumplido, le mandas un mensaje a tu cerebro: «Este mérito no me pertenece.»
Hoy te voy a mostrar por qué lo haces, cómo dejar de hacerlo y una técnica para que te regalen muchos cumplidos más.
Por qué cuesta aceptar un cumplido 🪞
Cuando alguien te elogia y sientes incomodidad, hay razones detrás.
Vergüenza: no estás acostumbrado a recibir atención positiva.
Síndrome del impostor: realmente crees que no te lo mereces.
O miedo a parecer arrogante: crees que aceptar un cumplido te hará quedar como engreído.
El resultado siempre es el mismo: minimizas, desvías o niegas.
💡 Acción para hoy: La próxima vez que rechaces un cumplido, párate y pregúntate: «¿Por qué lo he rechazado?»
1. El poder de un simple «gracias» 🙏
La respuesta más elegante a un cumplido es la más corta:
«Gracias.»
Sin «pero«. Sin «bueno, es que…«. Sin nada.
Si eres de los que suele restarse importancia, un «gracias» te resultará incómodo las primeras veces. Es normal.
Aceptar un cumplido no es decir «soy el mejor». Es decir «agradezco lo que me ofreces».
Nada más. Y nada menos.
💡 Acción para hoy: La próxima vez que te hagan un cumplido, responde solo «gracias» y aguanta el silencio.
2. La fórmula elegante para un cumplido ✨
Una vez te sientas cómodo con el «gracias«, el siguiente paso es una fórmula que reforzará tu autoestima:
«Gracias» + cómo te hace sentir + reconocimiento de tu esfuerzo
Por ejemplo:
- «Gracias, me alegra que lo valores. Le puse mucho esfuerzo.»
- «Gracias, me enorgullece que te guste. Le dediqué bastante tiempo.»
No siempre necesitas los tres elementos, pero la estructura es clara.
3. Consigue más cumplidos con el efecto bumerán 🔄️
Esta técnica consiste en aceptar el cumplido + provocar una emoción positiva a quien te lo ha dado.
La fórmula es sencilla:
«Gracias» + reconocimiento de una cualidad de la otra persona (generosidad, atención al detalle, etc.)
Por ejemplo:
- 🗣️ «Gracias, me alegra que te hayas fijado. Eres muy observador/a.»
- 🗣️ «Gracias por decírmelo. Dice mucho de tu generosidad.»
👩⚕️ Se ha demostrado que recibir un halago activa en nuestro cerebro la misma área de recompensa que recibir dinero.
Así, al devolver el cumplido tu interlocutor asociará esa sensación positiva contigo. Y querrá volver a experimentarla.
💡 Acción para hoy: Piensa en alguien que suela decirte cosas bonitas. La próxima vez, acéptalo y reconoce una cualidad suya.
📌 Recuerda esto:
Cada vez que rechazas un cumplido, le estás diciendo a la otra persona que su opinión no cuenta. Y a ti mismo, que no lo mereces.
Acepta. Agradece. Y si puedes, devuélvelo.
Hasta la semana que viene,
Pau





















Deja una respuesta