¿Te cuesta que te escuchen cuando hablas? ¿Sientes que tus ideas no tienen peso en tu grupo de amigos o en el trabajo?
Probablemente pienses que necesitas ser más dominante o imponerte más. Pero un estudio reciente sugiere algo completamente distinto: la verdadera influencia no se impone. Se gana de otra forma.
Lo que dice la investigación
Un grupo de investigadores quería entender cómo surgen las jerarquías sociales entre las personas. Específicamente, querían saber si la influencia viene de dominar a otros o de algo más sutil.
Para ello, estudiaron a más de mil personas y analizaron cómo funcionaba la influencia en distintos grupos. Además, crearon modelos evolutivos para entender por qué nuestro cerebro responde de ciertas formas ante diferentes tipos de liderazgo.
Lo que descubrieron fue revelador:
- Las personas con más influencia no eran las más dominantes. Eran aquellas que los demás veían como expertas o admirables en algo específico.
- Los demás les daban influencia voluntariamente. Nadie les obligaba a seguirlas. Simplemente querían escuchar lo que tenían que decir.
- Este patrón parece ser una adaptación evolutiva. Nuestro cerebro está programado para buscar información de calidad, y cuando alguien demuestra habilidad real en algo, lo seguimos porque queremos aprender.
Es lo que los científicos llaman «prestigio». A diferencia de la dominancia, que se basa en el miedo o la coerción, el prestigio se basa en la admiración y el respeto. Y resulta que este tipo de influencia genera jerarquías que benefician a todos, no solo al que está arriba.
Cómo aplicar esto en tu día a día
Si quieres que te escuchen más, el camino no es volerte más agresivo o hablar más alto. Es mucho más simple que eso.
Hazte bueno en algo que le importa a tu grupo
Identifica un área en la que puedas desarrollar habilidad real y que sea relevante para las personas con las que quieres tener influencia. Puede ser tu trabajo, un hobby compartido, una forma de resolver problemas o incluso conocimiento sobre un tema específico. No necesitas ser el mejor del mundo. Solo necesitas saber más o hacerlo mejor que el promedio de tu grupo.
Demuestra tu habilidad sin presumir
Deja que tus acciones hablen por ti. Comparte lo que sabes cuando sea relevante. Ayuda a otros cuando tengan problemas en esa área. Ofrece información útil sin esperar reconocimiento inmediato. Con el tiempo, las personas empezarán a buscarte naturalmente para ese tema.
Sé consistente
La influencia basada en prestigio no aparece de un día para otro. Requiere que demuestres tu habilidad repetidamente. Pero una vez que las personas te ven como alguien valioso en esa área, la influencia viene sola. No tienes que luchar por ella.
Recuerda que esto no significa que debas convertirte en alguien que no eres. Se trata de cultivar habilidades reales que ya te interesan. La influencia auténtica no se fuerza. Se construye.
Referencia: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41633989/






















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